En el recinto para cerdas, tras el destete, los animales tienen mucho sitio y pueden dar rienda suelta a su necesidad de movimiento. Además, esto fomenta el celo. Las luchas jerárquicas se llevan a cabo antes de la gestación y así se evitan daños en ese periodo. Cada cerda dispone de un espacio de alimentación acotado con separadores.
Para el fácil control del celo y la inseminación artificial, las jaulas de inseminación deben situarse justo al lado del recinto para cerdas. Aquí es posible la fijación breve de las cerdas durante la inseminación.